Dibuja con tu hijo la comida navideña que sí van a servir
Preparen una pequeña tarjeta de menú a partir del plan confirmado por quien cocina. Los dibujos pueden mostrar lo que viene sin inventar otro platillo.

Un tazón, un plato y quizá un pequeño postre: tu hijo puede dibujar un menú para la mesa de Navidad. Empiecen por la comida que alguien realmente está preparando. El dibujo sirve para mostrar ese plan, sin crear más trabajo en la cocina ni prometer todos los alimentos que el niño quiera ver.
Pregunten a quien prepara la comida
Confirmen qué platillos se servirán y en qué orden. Elijan dos o tres que se puedan representar de forma sencilla. En un ejemplo imaginario, quien cocina confirma sopa y después un plato principal con verduras. Su comida puede ser distinta y quizá no tenga varios tiempos. Dibujen el plan real en lugar de copiar el ejemplo.
Si un platillo todavía no está decidido, omítanlo o dejen un espacio en blanco para completarlo después. El niño puede elegir cómo dibujar una comida conocida, pero el adulto confirma qué habrá. No le pidan a un niño de visita que decida el menú de la casa ni que anuncie un postre que nadie ha acordado preparar.
Comprueben que la tarjeta se sostenga antes de decorarla
Doblen una hoja por la mitad para que se sostenga como una pequeña tienda de campaña. Pónganla sobre la mesa y comprueben que sus dos bordes inferiores queden parejos. Ábranla para dibujar en la cara exterior que verán los invitados. Dejen margen para que ningún dibujo desaparezca al doblarla.
Dibujen los platillos confirmados en el orden de servicio. Un tazón con cuchara puede representar la sopa; un plato con varias formas, el plato principal. Un adulto puede escribir debajo el nombre que dio quien cocina. Pregunten al niño qué comida representa cada dibujo antes de añadir estrellas o un borde decorativo.
Revisen la tarjeta antes de sentarse
Muéstrenla a la persona que prepara la comida. Si algo cambió, tachen o sustituyan ese dibujo de forma visible. No hace falta mantenerlo añadiendo otro platillo. La tarjeta describe la comida; no obliga a nadie a comer todo lo que muestra.
Colóquenla donde se vea sin bloquear los platos ni el espacio para servir. Las preguntas sobre los alimentos deben dirigirse a quien los preparó; el dibujo no es una lista de ingredientes. Después, su autor puede elegir si lo guarda como un pequeño recuerdo o vuelve a usar el papel.
Confirmado por quien cocina: Platillos que dibujaremos: Orden, si lo hay: La tarjeta doblada se sostiene: Último cambio revisado antes de comer:


