¿Regalos en Nochebuena o en la mañana de Navidad?
Si tú y el otro adulto crecieron con costumbres distintas, decidan de antemano qué pasará el 24 y qué quedará para el 25.

Un adulto recuerda los regalos a medianoche; el otro recuerda levantarse para abrirlos la mañana de Navidad. Pregunten qué quiere conservar cada uno: la cena de Nochebuena, las medias navideñas, una mañana tranquila o el tiempo con familiares. Después elijan un momento principal para abrir los regalos.
Cuenta a los niños qué pasará y cuándo
Si abren los regalos por la noche, pueden cenar, dar un paseo corto y abrirlos antes de acostarse. Si los dejan para la mañana, Nochebuena puede ser el momento de compartir comida y cuentos, con una media navideña al despertar. También pueden combinar ambas costumbres si explican la diferencia: un regalo pequeño el 24 y los demás el 25.
- Digan a los abuelos en qué reunión abrirán los regalos.
- Ajusten el último mensaje de Santa al momento elegido.
- Si la cena se alarga, decidan si abrirán un regalo antes de dormir o dejarán los regalos para la mañana. Después avisen a los niños.
«Esta noche abriremos un regalo después de cenar. Las medias navideñas esperarán hasta la mañana». Repite esa frase sencilla si tu hijo vuelve a preguntar. Le ayuda más que cambiar el plan cada vez que un adulto recuerda otra costumbre.
Preparen la versión que puedan cumplir
Antes de contarles, comprueben quién colocará los regalos y quién acompañará a los niños. Un plan de mañana necesita dónde guardar los paquetes por la noche; uno de noche necesita tiempo antes de que todos estén cansados. Si nadie puede salir sin que lo vean, cubran los regalos antes y descúbranlos juntos.
Explica el orden con actividades conocidas: «Cena, cuento y después un regalo». Si cambia, dilo una vez con claridad. No necesitan otra historia para explicar por qué se retrasa el visitante.


