Prueba un curling navideño de mesa con discos de cartón
Dibuja un blanco, prepara dos pequeños grupos de discos y deslízalos por una mesa despejada. Acuerden cómo termina la ronda.

Una mesa despejada puede convertirse en una pista pequeña de curling navideño. Necesitas una hoja grande, un lápiz y seis discos planos de cartón. La idea es deslizarlos hacia un blanco: deben permanecer sobre la mesa, sin lanzarlos por el aire.
Prepara dos grupos y un blanco
Un adulto puede recortar seis círculos parecidos de cartón delgado. Hazlos suficientemente grandes para sujetarlos con comodidad. Marca tres con estrellas y tres con rayas. El rojo y el verde son detalles opcionales, no la única forma de distinguir los grupos. Revisa que cada disco quede plano y que el cartón no tenga grapas.
Dibuja dos círculos alrededor de un punto central en la hoja. Ponla en un extremo de la mesa y fija las esquinas para que no se levanten. Marca una línea de salida a poca distancia. Prueba un deslizamiento suave antes de empezar. Si el borde del papel detiene el disco, aplánalo o mueve la salida encima de la hoja.
Hagan tres turnos cada uno
Elijan quién empieza. Cada jugador empuja suavemente un disco desde detrás de la línea y retira la mano. Alternen hasta usar los tres discos de cada grupo. Dejen los discos donde se detengan; uno posterior puede mover a otro. Si un disco cae de la mesa, recójanlo y déjenlo fuera de esa ronda.
Quédense del mismo lado de la mesa y mantengan los dedos lejos del blanco durante cada intento. Si los discos se pasan continuamente, acerquen la salida y reduzcan el movimiento. Pueden practicar juntos antes de iniciar una ronda que cuente.
Comparen los discos más cercanos
Si después de los seis turnos no queda ningún disco sobre la mesa, declaren empate. De lo contrario, busquen el disco cuyo borde más cercano esté a menor distancia del punto central. Su jugador gana la ronda. Un disco que cubre el punto central cuenta como distancia cero; si dos lo cubren, es empate. No necesita estar dentro de un círculo para contar. Si dos discos parecen igual de cerca, declaren empate; no hace falta discutir por una diferencia mínima.
Despejen el blanco y cambien quién empieza para una segunda ronda. También pueden cooperar: intenten dejar al menos un disco de cada grupo dentro del círculo exterior. Elijan esa meta antes del primer intento y terminen después de una ronda completa. Un blanco y un final acordado bastan; no necesitan un torneo ni una tabla complicada de puntos.
Tres discos con estrellas y tres con rayas: El blanco y la salida quedan planos: Un deslizamiento suave por turno: Comparamos después de los seis turnos: Gana el borde más cercano al centro; la misma distancia es empate:


