«¡Abuela, abre la carta!» Un viaje, dos casas.
Leen la primera carta durante el desayuno en casa y otra después del almuerzo en lo de la abuela. En su pantalla ve el mismo viaje y los mismos mensajes. Cuando regresen, ella puede seguir mirando.
Unos pasos prácticos
- Creen una invitación para la abuela y compartan el enlace y el PIN.
- Abran juntos la invitación en su teléfono o tableta.
- Elijan cuándo leer la siguiente carta con los niños.
«¡Abuela, mira! Ya cruzó el río y llegó otra carta. ¿La leemos?»
Adáptalas a la forma de hablar de tu familia.
Compartan cada invitación solo con quien corresponde. Si le llega a otra persona, el adulto puede revocarla y crear una nueva.