Un libro y una manta después del almuerzo, también en Navidad
Después de una visita, los preparativos y la emoción por los regalos, tu hijo puede estar cansado antes de la noche. Si suele disfrutar una pausa tranquila, deja espacio para ella hoy. Un libro conocido o dibujar juntos basta.

Pon a mano cosas conocidas
Elige un libro favorito, una manta o lápices. Busca un lugar fuera del paso de platos calientes y visitas. En casa de familiares, pregunta dónde pueden sentarse un rato lejos del movimiento.
Ofrece algo concreto: «¿Leemos un cuento aquí?» o «¿Quieres dibujar conmigo?» Descansar no tiene que significar dormir. Si está a gusto jugando y no quiere una pausa, déjalo seguir.
Deja espacio para pasar a lo siguiente
Explica qué viene después: «Leemos un rato y luego cenamos». Si pueden esperar a que termine un dibujo, dale ese tiempo. Si necesitan parar, avisa antes de la última página y ayúdalo a guardar.
Tras una visita larga, el momento tranquilo quizá llegue antes de dormir. No hace falta recuperar una pausa ni añadir otra actividad después del libro. Ajusta el día al cansancio que realmente observes.


