«¡Ese es el camino a casa de la abuela!» Un mapa para niños curiosos.
Algunos niños reconocen enseguida un río, un pueblo o una carretera. Deténganse ahí cuando miren el mapa juntos. Por un momento, «¿ya llegó?» puede convertirse en «¿por dónde irá ahora?»

Encuentra un lugar conocido
Elijan un solo punto conocido para empezar: el río que cruzan al ir de visita o el parque donde pasean. Pregunten cómo lo reconoció el niño. Así la conversación parte de un lugar que ya tiene significado para él, en vez de explicar todo el mapa de una vez.
Sigue el recorrido
Después miren el recorrido completo y vuelvan a acercarse a ese punto. Pueden preguntar por dónde irían para llegar al lugar siguiente. Si dibujan su propio mapa, una casa, un río y una carretera ya permiten mover una estrella y contar un viaje.
Elige símbolos para el dibujo
Guarden el mapa después de una pregunta o un pequeño descubrimiento. La próxima vez pueden volver a ese mismo punto y recordar qué esperaban ver, sin mantener al niño pendiente del recorrido durante todo el día.
Deja que el niño elija un símbolo para un lugar: ondas para el río, un círculo para el parque o el perro de la abuela. Describan el camino usando esas marcas. Si se pierden, vuelvan al último punto conocido. Pueden llevar el dibujo a la siguiente visita y compararlo con lo que ven.


