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Manualidades navideñas

Imagina cómo sigue un dibujo navideño parcialmente tapado

Conserva el principio visible de un dibujo y crea tu propia continuación en otra hoja. Después pueden descubrir la versión original, si quieren.

Un niño dibuja un nuevo destino para un camino junto a un árbol mientras un adulto tapa el lado derecho del dibujo original con una hoja lisa.

Prepara un principio que se vea completo

Necesitan tres hojas y lápices o crayones: una para el dibujo original, otra para taparlo y otra para la nueva versión. Una persona prepara el original antes de enseñarlo.

Dibuja un árbol de Navidad a la izquierda y un camino azul que llegue a una casita a la derecha. Deja el árbol lejos del centro, para que después pueda verse entero. Es una escena inventada, no un mapa para una visita real.

Tapa el tercio derecho con la hoja lisa. La casa debe quedar oculta; el árbol y un tramo del camino, visibles. Ajusta la hoja hasta que el camino llegue claramente al borde de la parte tapada.

Lleva el principio a otra hoja

Coloca el original tapado arriba de la hoja en blanco, ambos con la misma orientación. Tu hijo dibuja el árbol y el tramo visible del camino a la izquierda de su hoja. El lado derecho queda libre.

No hace falta una copia exacta: basta con reconocer esas dos partes. Un adulto puede ayudar con este principio si copiar resulta difícil, pero deja que el niño decida la continuación.

Mantén tapado el original mientras trabajan. Si la hoja se mueve, acomódala otra vez. Haber visto la primera casa no arruina la actividad: todavía pueden inventar otro destino.

Decide adónde llegará el camino

Pregunta: «¿Hasta dónde podría llegar el camino en tu dibujo?». Puede terminar junto a una banca con una estrella navideña al lado, una casita o una idea del niño.

Dibuja ese lugar a la derecha y alarga el camino para conectarlo con él. Recorran la línea con el dedo: ¿el principio visible llega ahora al destino nuevo?

Si cuesta elegir, ofrece una banca o una casa y dale tiempo para decidir. Un solo destino completa la actividad; los personajes o la nieve pueden esperar. No necesita contar una historia entera ni adivinar lo que dibujó la primera persona.

Descubran el original solo si quieren

Terminen la nueva versión antes de quitar la hoja que tapa la casa. Si el niño quiere verla, descubran el original y pongan ambos dibujos juntos. Comparten un principio, pero pueden seguir de maneras distintas.

Conserva su dibujo tal como lo hizo. La primera casa era una posibilidad, no la respuesta que debía copiar. También pueden dejarla tapada y terminar con su propia versión.

Si guardan ambos dibujos, escribe «primer dibujo» y «nueva versión» por detrás para distinguir las dos escenas inventadas.