Una tienda navideña de juego con cuatro paquetes vacíos
Usen cajas vacías, etiquetas con puntos y fichas grandes de papel. Acuerden que todo es un juego y devuelvan las piezas al terminar la ronda.

Una caja vacía puede ser parte de una tienda navideña de juego. Coloquen cuatro paquetes, asígnenles precios ficticios sencillos y elijan uno por turnos. Al terminar la ronda, todo vuelve a su lugar. No necesitan dinero real, regalos nuevos ni prometer que el contenido imaginado aparecerá en Navidad.
Dejen claro que los paquetes son de juego
Elijan cuatro cajas vacías o paquetes de papel doblado fáciles de manejar. Retiren lo que tengan dentro y muestren a los participantes que están vacíos antes de empezar. Un niño puede decidir qué representa cada paquete: un cuento, un tren de juguete, una bufanda o algo imaginario.
Añadan un dibujo grande en una etiqueta para que el cliente sepa qué se ofrece. Expliquen que pertenece al juego y no señala un regalo real escondido en otro lugar. Si quieren usar un juguete favorito en vez de una caja, pregunten primero a su dueño y acuerden devolverlo después.
Pongan precios sencillos con puntos
Dibujen uno, dos o tres puntos grandes en cada etiqueta. Preparen seis fichas grandes de papel: una ficha equivale a un punto. Usen trozos planos de papel, no objetos pequeños sueltos. Los precios son inventados para jugar; no calculan el costo de un regalo verdadero.
Prueben un intercambio juntos antes de abrir la tienda. Por ejemplo, el cliente elige una caja con dos puntos, cuenta dos fichas y recibe el paquete. Quien atiende aparta esas fichas. Si faltan, el cliente puede escoger otro paquete o pedir reiniciar la ronda. No habrá una compra real después.
Jueguen de ambos lados de la mesa
Decidan quién empieza atendiendo y quién será cliente. Saluden, elijan un paquete y completen ese intercambio antes de seguir. El niño puede señalar un dibujo en lugar de explicarlo en voz alta. Quien prefiera mirar puede incorporarse en otra ronda.
Después del número de intercambios acordado, devuelvan los cuatro paquetes y las seis fichas a sus lugares y cambien los papeles. Separen la historia de cada paquete de su precio de puntos; nadie necesita demostrar que una bufanda imaginaria vale más que un cuento. Guarden las piezas juntos para que la próxima apertura tenga el juego completo.
Nuestros cuatro paquetes de juego: Dibujo de cada etiqueta: Precio de puntos por paquete: Seis fichas de papel listas: Primeros papeles de vendedor y cliente: Cuándo reiniciaremos y cambiaremos:


