Una mañana de Navidad más tranquila para un niño sensible al ruido y las sorpresas
Regalos, visitas y música pueden llegar al mismo tiempo. Un plan flexible permite participar sin soportarlo todo de golpe.

Pregunta qué le resulta difícil: las voces de mucha gente, el papel de envolver, los juguetes con sonido o la sorpresa de no saber qué sigue. Puedes repartir los regalos en varios momentos y dejarle un lugar tranquilo al que pueda ir cuando quiera.
Regalos en pequeñas tandas
Si la familia se reunió hasta tarde en Nochebuena, la mañana puede empezar despacio. Muestra en un papel tres pasos: desayunar, abrir un regalo y descansar. Avisa a tíos y abuelos que el niño quizá vuelva después por los demás paquetes. Eso no significa que no agradezca el regalo.
- Guarda los juguetes ruidosos para otro momento.
- Prepara un lugar sin música ni visitas.
- Ten a mano una comida conocida si el menú cambia.
«Abrimos uno y luego decides si quieres seguir». Un horario visible ayuda; no debe convertirse en otra exigencia.
Acuerden la pausa antes de recibir visitas
Dile a la familia dónde puede descansar tu hijo y qué adulto estará disponible. Mantén ese lugar libre en vez de guardar ahí abrigos o regalos. Puedes decir: «Este año no sonará la campana. Pregunten antes de encender un juguete ruidoso».
Si necesita parar, detén la apertura y confirma que los regalos cerrados siguen siendo suyos. Retomen después si quiere. Adapta estas ideas a tu hijo; no son un tratamiento. Mantén los apoyos que ya hayan acordado con su escuela o profesional de salud.
Tarjetas para nuestro día en familia
Elijan solo lo que tienen previsto. Cambien el orden según su día; pueden poner el sueño antes de los regalos de la mañana. Se puede hacer una pausa en cualquier momento.
Desayuno
Regalo
Pausa
Libro


